Comparte su nueva vida "a la francesa", sus rápidas aventuras amorosas y sus choques culturales, con humor rítmico y jubilosa autoburla.
E incluso cuando tiene éxito, nunca está lejos de los problemas: él lo llama la "suivette", el fiel gafe que le sigue a todas partes... para nuestra gran carcajada.
Un espectáculo audaz, unificador e irresistiblemente divertido.